7 y 8 de mayo | ParaMontaña-Training | Mengamuñoz-Pedro Bernardo

En el calendario teníamos actividad de ParaMontaña y “nos montamos un buen plan”,
de esos planes de antes,
en el Open somos de los “antiguos” 🙂 y nos gusta volver a los orígenes, volar en donde se deje y conocer sitios nuevos.

Sobre todo nos gusta mostrar y enseñar esos planes de antes, a todos los que quieran.

El plan era ir el sábado a Mengamuñoz a subir andando y bajar volando, pasar la noche por el camino y el domingo hacer Training en Pedro Bernardo.

Lo primero y lo mejor es que lo hemos vuelto a pasar de lujo,
con amigos de hace muchos años y con nuevos amigos.
No se puede pedir más.

Mengamuñoz es una de las zonas más emblemáticas del Sistema Central.

Es un bonito vuelo con La Paramera detrás, el macizo central de Gredos al suroeste y la Sierra de Ávila al norte.

Se va poco, hay que andar y Piedrahíta está cerca…., pero los que empezamos a volar hace muchos años allí sabemos que el vuelo es completamente distinto.

Tiene condiciones “especiales” que, para conseguir aprovecharlas bien, tenemos que tener viento NE y eso es lo que teníamos para el sábado.

ParaMontaña «volviendo a los orígenes» es una de nuestras actividades, de las favoritas y que más nos gusta organizar.

…es auténtica, no competitiva, se hace ejercicio, se vuela, se reponen fuerzas con una buena comida y se comparte…. y así fue el sábado pasado.

Sábado 7 de mayo – ParaMontaña en Mengamuñoz

Nos juntamos en el pueblo, un café para despertar y a patear toca.

Una horita, para unos más esfuerzo, para otros menos, todo dependía de la ligereza del equipo 😉

Y al aire.. el primero en salir y empezar a marcar térmicas, Pablo, que según nos confesó no había volado con el monoplaza desde antes de la pandemia… y no, no se te ha olvidado Pablo 🙂

Luego siguieron los demás, para muchos, era la primera vez que volaban en Menga. Había buenas térmicas.

El vuelo duró más o menos, algunos se bajaron antes, otros después, dependiendo de las ganas de ir a la terracita que les esperaba al lado del aterrizaje para comer bien bien…

El paso del Puerto de Villatoro desde Menga se hace al contrario que desde Piedrahíta. Se va hacia el oeste y no es fácil; Es necesario rodear la Serrota o pasarla por arriba y Villatoro tiene su “aquel” porque da igual cruzarlo al este que al oeste… pero se pasa 🙂

Y el sábado lo lograron Dieguete y Turín y Civi casi lo consigue. Se podría haber intentado llegar al Barco de Ávila, pero por seguridad Turín prefirió quedarse en Piedrahíta, el viento Norte en el Valle de Corneja seguramente hubiera estado más fuerte al final del Valle.

Después de la recogida a la vuelta en Menga, todos los demás habían vuelto al despegue y allí estaban dándose otro vuelo, un buen rato de termoladera para decirle hasta la próxima a Mengamuñoz.

Lo que no se pudo evitar fue ver la huella del incendio de hace menos de un año en la Paramera, pero el monte sigue siendo monte, hay que ir a verle y apoyar a su gente.

Y el día no había acabado!!

Seguimos con el plan previsto, rumbo a Pedro Bernardo pasando por el Puerto del Pico y después a Arenas de San Pedro a cenar, mejor no hablar de lo que cayó y a brindar por un gran día, además de las risas.

Domingo 8 de mayo – Training en Pedro Bernardo

Vinieron algunos más y otros del sábado que no se quedaron. De nuevo, un café para despertar en «La Asomadilla», y al despegue; directos al de SW.

Se hace un briefing acerca de la méteo del día y la zona, con una charla muy interesante sobre las mejores opciones de vuelo, dónde se pilla, por donde se va o no se tiene que ir, etc…

Día bueno, no mucho techo. Térmica “de primavera”, movida pero no peligrosa.

Se plantea una tarea sencilla, con dos balizas, en el Cabezo y en Mijares y luego llegar a La Adrada, al lado del Castillo (un recorrido de 28 km).

Había térmica pero costaba mucho coger altura, fue mejorando a lo largo del vuelo, con el inconveniente de las bandas de cirros que aparecieron y que dejaron un rato la ladera en sombra parando la actividad.

El truco era aguantar un poquito, dejar que pasaran y que la térmica se volviera a activar.

Un buen día que, a los que no las conocían, les dejó “catar” las térmicas de servicio que facilitan los vuelos más largos, se podía ir por la cresta o más abiertos; por el centro del valle era difícil, demasiado verde y húmedo.

Varios se quedaron en Casavieja, otros a Piedralaves y tres llegaron al Castillo… y felicidades a Rufino!!, su primer “gol” de Training 🙂

De nuevo lo mejor para el Open fue ver cómo, quien intentó completar por primera vez un recorrido fijo, lo conseguía, o casi, y cómo, para los que era la primera vez que salían del “aterrizaje oficial”, también disfrutaron.

Después de las recogidas, esta vez tocó celebrar el día en La Adrada, donde todo hay que decirlo, que den de comer más allá las 5 de la tarde si que es una suerte… 🙂

Creemos que los que nos habéis acompañado estos dos fines de semana os habéis marchado contentos, con ganas de volver, y en la organización estamos más contentos aún.

Hemos podido hacer lo que más nos gusta, enseñar, compartir y ver cómo los que nos acompañan disfrutan, aprenden, entrenan, progresan….

Hemos intentado atenderos a todos como mejor hemos podido y lo hemos podido hacer sin los «agobios competitivos» de otras veces 😉 , de una manera más personalizada, …..y para acabar, GRACIAS!

Gracias a todos los que nos habéis acompañado en El Pitolero, en Mengamuñoz o en Pedro Bernardo. Gracias a los que habéis echado una mano con remontes o recogidas. Gracias por sus fotos a José Luis, a Mari Carmen, a Tomás, a Civi…

Muy pronto repetiremos en otros sitios, en otras zonas, con más pateo, con más distancia.

Acompáñanos!!


Y recuerda, no te saltes ningún paso, recuerda que, para volar bien y muchos años, no hay que ir deprisa y no hace falta competir con nadie, eso ya llegará, si es que ha de llegar.