2022, llevamos dos findes sin parar 🙂

Muy buenas a todos,

El Open Tres Provincias 2022 ya ha empezado… y cómo!!:

Después de dos años de parón obligado y después de unos cuantos findes en 2022 cancelados por el mal tiempo, al fin hemos podido inaugurar.

Llevamos dos fines de semana sin parar, Encuentro, Training, ParaMontaña…

Ya hemos ido al Pitolero, a Pedro Bernardo, a Mengamuñoz…. y de paso, en idas y vueltas también hemos visitado el Bar la Cabaña en Piedrahíta 🙂

Llevamos unas cuantas risas, comidas, cenas, vinos, cerves y si! también llevamos unos cuantos vuelos!!

A ver si la méteo nos deja seguir así y nos resarcimos de todo el tiempo «en paro» 🙂

Este resumen es de dos findes estupendos, un poco largo 😉 así que esperamos no aburriros mucho.

Encuentro en el Pitolero (30 de abril, 1-2 de mayo)

…después de un intento en 2021 y de tres en 2022

Nos juntamos un buen grupo, con la visita de unos cuantos amigos extremeños y otros que también llegaron desde Valladolid.

La idea era, además de dar a conocer a los que no habían estado nunca, esta preciosa zona de vuelo, poner también alguna tarea y, los que quisieran, que aprovecharan para empezar a hacer sus primeros pinitos de cross.

Y así fue.

Sábado (30 de abril)

Se plantea una tarea sencilla, ida y vuelta por la ladera, saliendo al centro del valle y acabando en el Hostal «El Avión» en Villar de Plasencia.

Un día estupendo en el que costaba remontar, pero con paciencia se podía ir cogiendo altura; al llegar a la baliza del valle, los primeros vieron una nube que se estaba sobredesarrollando al otro lado del valle de Ambroz. Por precaución se para la tarea y todo el mundo a aterrizar.

Alguno pudo terminarla, otros casi, y los más tranquilos necesitaron las orejas para bajar.

Después de un piscolabis campestre en el oficial, cuando las nubes habían desaparecido, de nuevo camino al despegue.

Los vuelos de tarde en el Valle de Ambroz son de lo más bonito que hay, volando con la puesta de sol hasta el final y algo que, hasta los más veteranos, nunca dejan de disfrutar como el primer día.

Para los que quisieron y se pudieron quedar, también hubo cena, …a la brasa…; un rato muy agradable hablando de vuelo, ¿de qué si no?

El domingo (1 de mayo) tenía una previsión muy buena, despejado y con buen techo. Se plantea una tarea de ida y vuelta a la ladera para luego tirar hacia atrás, a los llanos de la Vera.

Esto último se podría hacer si los techos se cumplían, si no, la idea era intentar acabar todos en el aterrizaje oficial.

La calidad de la térmica era mejor que el día anterior, varios llegaron a la primera baliza y otros cerca, Mamen, Luli, Kiko, Héctor, Nacho, Miguel Angel, Luis… y otros pocos a la segunda, más alejada.

Sobre las 15.00h “de repente” la actividad se paró, algunos lo intentaron, Guillermo, el Lama Roberto, Turín…, estando a punto de remontar por la ladera pero no hubo manera, a base de pelotazos, pero las térmicas buenas brillaban por su ausencia, así que acabaron aterrizando cerca de la baliza.

La primavera es «asín» 🙂 ….pero nos dejó volver a disfrutar de otro bonito día.

Después de las recogidas, a comer pinchos al Bar «El Mirador» de Cabezabellosa, de nuevo un buen rato de charla y otra vez al despegue, aunque esta vez el viento cruzado no invitó a muchos, pero como las ganas de estar juntos sí que eran muchas, nos volvimos a montar una bonita velada en el oficial y en donde se pasaron unas cuantas horas de lo mejor, divertidas, con noche de estrellas fugaces, en fin, que para poderlo contar había que estar allí…

El lunes día 2, aunque era fiesta para algunos, ya no se dejó volar, pero sí que nos dejó hacer algo de turismo gastronómico 🙂

Un puente de mayo bonito, aprovechado, feliz feliz para todos y al fin, el primer Encuentro en El Pitolero 🙂

En Training no hay horarios y no es obligatorio hacer las balizas.

HÉCTOR se dio la vuelta antes de la segunda baliza, llegó al “Avión” y a punto estuvo de saltar hacia atrás “…como estaba solo, no quise irme…”

….teníais que haberle visto la cara de felicidad que tenía.

Lo mejor de este día también fueron las primeras térmicas de LULI 😉

…un gustazo ver cómo alguien que empieza disfruta tanto, además de hacerlo genial 🙂 su primer pinito de cross, sus primeros aterrizajes fuera de los oficiales, bravo Luli!!

…o NACHO que también se lo pasó como un enano!!

Y el 7-8 de mayo, ¿qué hemos hecho?

En el calendario teníamos actividad de ParaMontaña y “nos montamos un buen plan”,
de esos planes de antes,
en el Open somos de los “antiguos” 🙂 y nos gusta volver a los orígenes, volar en donde se deje y conocer sitios nuevos.

Sobre todo nos gusta mostrar y enseñar esos planes de antes, a todos los que quieran.

El plan era ir el sábado a Mengamuñoz a subir andando y bajar volando, pasar la noche por el camino y el domingo hacer Training en Pedro Bernardo.

Lo primero y lo mejor es que lo hemos vuelto a pasar de lujo,
con amigos de hace muchos años y con nuevos amigos.
No se puede pedir más.

Mengamuñoz es una de las zonas más emblemáticas del Sistema Central.

Es un bonito vuelo con La Paramera detrás, el macizo central de Gredos al suroeste y la Sierra de Ávila al norte.

Se va poco, hay que andar y Piedrahíta está cerca…., pero los que empezamos a volar hace muchos años allí sabemos que el vuelo es completamente distinto.

Tiene condiciones “especiales” que, para conseguir aprovecharlas bien, tenemos que tener viento NE y eso es lo que teníamos para el sábado.

ParaMontaña «volviendo a los orígenes» es una de nuestras actividades, de las favoritas y que más nos gusta organizar.

…es auténtica, no competitiva, se hace ejercicio, se vuela, se reponen fuerzas con una buena comida y se comparte…. y así fue el sábado pasado.

Sábado 7 de mayo

Nos juntamos en el pueblo, un café para despertar y a patear toca.

Una horita, para unos más esfuerzo, para otros menos, todo dependía de la ligereza del equipo 😉

Y al aire.. el primero en salir y empezar a marcar térmicas, Pablo, que según nos confesó no había volado con el monoplaza desde antes de la pandemia… y no, no se te ha olvidado Pablo 🙂

Luego siguieron los demás, para muchos, era la primera vez que volaban en Menga. Había buenas térmicas.

El vuelo duró más o menos, algunos se bajaron antes, otros después, dependiendo de las ganas de ir a la terracita que les esperaba al lado del aterrizaje para comer bien bien…

El paso del Puerto de Villatoro desde Menga se hace al contrario que desde Piedrahíta. Se va hacia el oeste y no es fácil; Es necesario rodear la Serrota o pasarla por arriba y Villatoro tiene su “aquel” porque da igual cruzarlo al este que al oeste… pero se pasa 🙂

Y el sábado lo lograron Dieguete y Turín y Civi casi lo consigue. Se podría haber intentado llegar al Barco de Ávila, pero por seguridad Turín prefirió quedarse en Piedrahíta, el viento Norte en el Valle de Corneja seguramente hubiera estado más fuerte al final del Valle.

Después de la recogida a la vuelta en Menga, todos los demás habían vuelto al despegue y allí estaban dándose otro vuelo, un buen rato de termoladera para decirle hasta la próxima a Mengamuñoz.

Lo que no se pudo evitar fue ver la huella del incendio de hace menos de un año en la Paramera, pero el monte sigue siendo monte, hay que ir a verle y apoyar a su gente.

Y el día no había acabado!!

Seguimos con el plan previsto, rumbo a Pedro Bernardo pasando por el Puerto del Pico y después a Arenas de San Pedro a cenar, mejor no hablar de lo que cayó y a brindar por un gran día, además de las risas.

El domingo (8 de mayo) vinieron algunos más y otros del sábado que no se quedaron. De nuevo, un café para despertar en «La Asomadilla», y al despegue; directos al de SW.

Se hace un briefing acerca de la méteo del día y la zona, con una charla muy interesante sobre las mejores opciones de vuelo, dónde se pilla, por donde se va o no se tiene que ir, etc…

Día bueno, no mucho techo. Térmica “de primavera”, movida pero no peligrosa.

Se plantea una tarea sencilla, con dos balizas, en el Cabezo y en Mijares y luego llegar a La Adrada, al lado del Castillo (un recorrido de 28 km).

Había térmica pero costaba mucho coger altura, fue mejorando a lo largo del vuelo, con el inconveniente de las bandas de cirros que aparecieron y que dejaron un rato la ladera en sombra parando la actividad.

El truco era aguantar un poquito, dejar que pasaran y que la térmica se volviera a activar.

Un buen día que, a los que no las conocían, les dejó “catar” las térmicas de servicio que facilitan los vuelos más largos, se podía ir por la cresta o más abiertos; por el centro del valle era difícil, demasiado verde y húmedo.

Varios se quedaron en Casavieja, otros a Piedralaves y tres llegaron al Castillo… y felicidades a Rufino!!, su primer “gol” de Training 🙂

De nuevo lo mejor para el Open fue ver cómo, quien intentó completar por primera vez un recorrido fijo, lo conseguía, o casi, y cómo, para los que era la primera vez que salían del “aterrizaje oficial”, también disfrutaron.

Después de las recogidas, esta vez tocó celebrar el día en La Adrada, donde todo hay que decirlo, que te den de comer más allá las 5 de la tarde si que es una suerte… 🙂

Creemos que los que nos habéis acompañado estos dos fines de semana os habéis marchado contentos, con ganas de volver, y en la organización estamos más contentos aún.

Hemos podido hacer lo que más nos gusta, enseñar, compartir y ver cómo los que nos acompañan disfrutan, aprenden, entrenan, progresan….

Hemos intentado atenderos a todos como mejor hemos podido y lo hemos podido hacer sin los «agobios competitivos» de otras veces 😉 , de una manera más personalizada, …..y para acabar, GRACIAS!

Gracias a todos los que nos habéis acompañado en El Pitolero, en Mengamuñoz o en Pedro Bernardo. Gracias a los que habéis echado una mano con remontes o recogidas. Gracias por sus fotos a José Luis, a Mari Carmen, a Tomás, a Civi…

Muy pronto repetiremos en otros sitios, en otras zonas, con más pateo, con más distancia.

Acompáñanos!!


Y recuerda, no te saltes ningún paso, recuerda que, para volar bien y muchos años, no hay que ir deprisa y no hace falta competir con nadie, eso ya llegará, si es que ha de llegar.